Lo que nunca dije

No elijo este vestido por moda ni por rebeldía vacía. Lo elijo porque el negro es absoluto. No se mancha, no se desvanece y no duda. Al caminar hacia ti vestida de noche, no solo estoy rompiendo un molde: estoy declarando que nuestro amor tiene la madurez, la fuerza y la gravedad suficiente para resistirlo todo.

Esto no es un cuento de hadas con final feliz de papel; es una promesa real, sobria y profunda. Es el compromiso de caminar a tu lado en la luz y en la oscuridad, con una lealtad que no se quiebra y un amor que dura, exactamente como juramos, hasta que la muerte nos separe.