La fe como luz y refugio
En los momentos en que el acoso, el abuso y la manipulación oscurecen el camino, conservar la fe se convierte en nuestro acto más valiente de resistencia. Este espacio nace en E.F.C para acompañarte, tenderte una mano y recordarte que nunca estás a solas.

Dame un respiro de luz en medio de tanta oscuridad. Aparta de mi vida todo mal, toda lengua veneno y toda injusticia. No me sueltes la mano ahora que me ahogo en este abismo. Haz el milagro, Señor, te lo suplico con lo que me queda de vida: que muy pronto esta pesadilla termine y pueda volver a abrazar a mi niño para no soltarlo jamás.
La fe intacta: Tu fe en Dios y en ti misma demuestra una resiliencia inquebrantable; reconoce tu error y tu dolor sin rendirte.
La fe es la luz que no apaga la noche, pero te enseña a caminar en ella.