UN NOBLE SACRIFICIO

 

Un espacio íntimo de E.F.C dedicado a soltar el dolor, sanar las heridas del abuso y reencontrarse con la propia fuerza interior. A través de vivencias y pensamientos, abrimos el camino hacia la superación personal y la recuperación de uno mismo.

Viento que te llevas las cosas

que yo más quería,

déjame tan solo un trozo

de mi fantasía."🍂

Hubo un tiempo en que la tierra olía a flor de jazmín y las puertas de las casas permanecían de par en par, custodiando la paz de quienes habitaban bajo un mismo cielo. La infancia se medía en rodillas desolladas, carreras desenfrenadas al atardecer y el refugio absoluto de una voz materna cuya palabra era templo, ley y bendición. Nadie caminaba solo; si alguien tropezaba, mil manos se alzaban para sostener la caída, y el amor se cultivaba con la paciencia eterna de quien riega una planta para verla florecer.

Pero el tiempo se volvió voraz y una sombra de hierro y olvido sepultó la inocencia. Las bicicletas que una vez surcaron el viento fueron sustituidas por el peso frío del peligro en manos jóvenes; los besos bajo la penumbra pasaron a ser bofetadas celebradas por multitud de almas áridas, ciegas de envidia y hambrientas de dolor. La ternura se volvió objeto de burla, el sufrimiento ajeno se convirtió en un espectáculo atroz y la empatía fue erradicada como si fuera una debilidad. En este teatro del absurdo, hasta la sacralidad de la vida naciente se transformó en un blanco de veneno y juicio, mientras los niños, despojados de su luz, se convertían en el botín de guerras de adultos sin alma.

Yo quiero ser como el río al despertar,

que su fluido me lleve buscando al mar.

Ya mi niño se ha dormido y sueña con ir a jugar

por los caminos distintos que vienen del más allá.                             🍂🍂🍂🍂🍂🍂🍂🍂

«Bajo la lluvia aún busco la magia de nuestras carreras, donde cada gota traía más risas, más encanto y el deseo eterno de volverlo a vivir.»