La paciencia
Dame la llave maestra para poder abrir la puerta y verlo dormir. Dame el don de la paciencia para no querer ir más rápida que el viento, no me des más tiempo para poder verlo reír, no me des tanto dolor si sabes que no me iré, dame paciencia.
Una varita mágica para retroceder o poder congelar el momento en que éramos un equipo. Me piden fuerza en esta tormenta, ya me ves escribiendo, luchando... ¿no es de ser fuerte? Una cosa es fuerza y otra cosa es tristeza. No hay pastilla mágica que me quite esta pena ni un beso de un príncipe que me haga despertar de esta pesadilla... Solo pon tu mano en mi pecho, mírame a los ojos... Siente cómo arde mi cuerpo... Está quebrado, quemado de tanta espera... Un pasito más cerca, uno más. Dame esa llave maestra.