El cielo y la tierra
Sientes el impacto helado del cielo estrellándose contra tu piel, un latido furioso que devora tus lágrimas y te grita que estás viva en medio del caos. Eres una bufona desquiciada riéndote de la tormenta, sacándole la lengua al infinito mientras los truenos te atraviesan el pecho como una descarga de adrenalina pura; no huyes de la lluvia burlona, te dejas acorralar por ella, empapada, tiritando y poseída por la furia del universo, para refugiarte a solas con el estruendo de los relámpagos que no juzgan tu llanto, tu sed ni tu locura, sino que bailan contigo en una orgía de agua, ruido y libertad absoluta donde no existen reglas, solo el pulso salvaje de existir.E.F.C